La propuesta rinde culto a la sazón casera asegurando una elaboración artesanal con insumos frescos, ingredientes selectos y guiando todo a ese punto límite en el que se comunican, filtran y avivan los sabores. ¿El resultado? Una propuesta que convoca lo mejor de la cocina peruana y la potencia con un espíritu audaz y reformador, que se refleja en una carta con corazón y con identidad propia.
Tuvimos la suerte de trabajar desde la estrategia, pasando por el naming, hasta el despliegue de las piezas más importantes de comunicación visual, albergando todo el proceso en un manual de identidad a la altura de las expectativas.